POC Card o Apple Translate: y el teléfono que tiene la otra persona
Un intérprete incluido en el teléfono que ya tienes es difícil de discutir por precio. La discusión no es de precio.
Lo que esta página no hace: no te dice qué puede o no puede hacer Apple Translate, ni en qué dispositivos funciona. No es nuestro producto y no lo seguimos. Lo que viene es sobre dónde vive la herramienta, que es una decisión de diseño y no una afirmación sobre nadie.
Dónde vive la herramienta
Un traductor integrado vive en una marca de teléfono. Va bien cuando es tu teléfono y tu conversación. Se complica en cuanto el intercambio depende del aparato de la otra persona: un cliente con otro teléfono, un compañero que comparte una tableta de trabajo, un mostrador donde el teléfono se queda de tu lado.
POC Card vive en una dirección web. Se abre en el navegador de cualquier teléfono —Android o iPhone— y la otra persona puede entrar desde el suyo escaneando un QR, sin instalar nada y sin iniciar sesión en nada.
Un botón para cada uno, y la transcripción
Cada persona mantiene su botón en su idioma; el micrófono está cerrado entre turnos. La transcripción aparece antes de que suene la traducción, así cazas un nombre mal oído antes de que lo oigan.
Dos idiomas, y un precio
Solo inglés y español, y pagas los minutos que hablas. Las dos cosas son límites y las dos se dicen a propósito.
Lo que cuesta: pagas por los minutos que hablas, no una suscripción. 15 minutos US$6.99, 30 US$9.99, dos horas US$24.99. Los créditos no caducan. Pruébalo gratis primero.
Dónde no usarlo
No para una consulta médica, un procedimiento legal ni nada donde una palabra mal traducida tenga consecuencias que no se puedan deshacer. Eso necesita un intérprete humano jurado o certificado, y ningún programa lo sustituye. Esto es para el mostrador, el taller, la visita a obra y la conversación que si no, no ocurriría.
Lo que la gente pregunta antes de comprar.
¿POC Card funciona en iPhone?
Sí, en el navegador, y en Android también. De eso se trata: no depende de lo que tenga cada uno en la mano.
¿La otra persona tiene que instalar algo?
No. Escanea un QR y entra desde su teléfono, o usáis una sola pantalla con un botón cada uno.
¿Por qué pagar por algo que quizá ya hace mi teléfono?
Solo si te importa la forma: un botón para cada uno, el micrófono cerrado entre turnos y la transcripción antes de que hable.
Antes de elegir
Aprende y compara.
Habla con quien habla el otro idioma.
Cinco minutos gratis, sin cuenta y sin instalar nada. Después, paquetes de minutos sin suscripción.