Saltar al contenido
POC Card
ES

Tarjeta de salud

Si tú no puedes decirlo, lo dice la tarjeta.

Una tarjeta en tu cartera con una dirección. Si alguien la encuentra, puede escanearla y leer lo que escribiste para quien te ayude: grupo sanguíneo, alergias, medicamentos y a quién llamar.

Empieza gratisVer qué lleva

Gratis con cualquier cuenta · No aparece en buscadores · Escrito por ti, no validado

Información de emergencia
Grupo sanguíneo
O+
Alergias
Penicilina
Llamar a
Contacto de emergencia
Solo visible con el enlace privado

Treinta segundos

Se escribe una vez y se lee el peor día

Quien encuentra tu cartera es un desconocido con prisa. Todo esto está hecho para ese minuto y para nada más.

  1. 01

    Llenas diecisiete campos

    Grupo sanguíneo, alergias, qué tomas, a quién llamar, tu médico y tu seguro. Diez minutos, una vez.

  2. 02

    Llevas la tarjeta encima

    En la cartera, detrás del documento. Lleva una dirección escrita y un QR, y nada más que te delate.

  3. 03

    La escanean

    La cámara abre la página. Sin aplicación, sin cuenta y sin contraseña — y tu teléfono puede seguir bloqueado en el bolsillo.

Empieza gratisVer qué lleva


Lo que es y lo que no

Diecisiete cosas, y ni una más

Esto es para treinta segundos en una acera, no para una consulta. Saber la diferencia es lo que hace que se pueda llevar encima.

En la tarjeta

Lo primero que pregunta quien te atiende

Las preguntas que hace un sanitario antes que ninguna otra.

  • Grupo sanguíneo, alergias y la medicación que tomas.
  • A quién llamar, y tu médico y tu seguro.
  • Condiciones y dispositivos que decidas mencionar, con tus palabras.

Nunca

Lo que no está, a propósito

Y no podría estar, por cómo está construida la página.

  • Ni historial médico, ni informes, ni archivos: solo lo que escribes, y nadie lo valida.
  • Ninguna página a la que se llegue navegando: no aparece en buscadores, ni en el sitemap, ni en caché. Cualquiera que tenga la dirección puede abrirla.
  • No contamos quién la abre ni cuándo: eso solo ya sería un registro sobre tu salud.

¿Y por qué no una nota en el teléfono?

Porque tu teléfono está bloqueado, y quien tiene que leerla no eres tú. Una tarjeta en la cartera es lo que se mira: es donde vive el documento de identidad, no necesita batería ni contraseña, y un desconocido ya sabe que tiene que buscar ahí. La versión en papel tiene el problema contrario: queda vieja el mes que te cambian el medicamento, y nadie la vuelve a imprimir.

  • Funciona con el teléfono bloqueadoEl tuyo se queda en el bolsillo; el suyo abre la página con la cámara.
  • Siempre al díaCambias la medicación hoy y la página detrás de tu tarjeta ya está al día; actualízala cada vez que algo cambie.
  • La borras túUn botón quita los campos, la dirección y la tarjeta de tu cuenta; las copias de seguridad se limpian en un máximo de ocho semanas.

Empieza gratisVer qué lleva


Quién lleva una

No le hace falta a todo el mundo. A quien le hace falta, le hace mucha.

  • Una alergia seria

    Penicilina, frutos secos, una picadura: la línea que cambia lo que te dan.

  • Una condición crónica

    Diabetes, epilepsia, anticoagulantes, un marcapasos — lo que explica lo que te está pasando.

  • Entrenar o conducir solo

    Una carretera, una ruta, un turno largo: los ratos en que nadie sabe cómo te llamas.

  • Un familiar mayor

    La llenas tú, la lleva él, y quien lo encuentre no tiene que adivinar nada.

Esto no es una historia clínica ni la sustituye. Es un resumen que escribes tú, para que quien te atienda lo lea en los primeros treinta segundos — siempre que puedas, cuéntaselo a un profesional en persona.


  • Paga con tarjeta (Stripe) o PayPal
  • Devoluciones atendidas por una persona
  • Sin renovación automática
  • Soporte por correo y WhatsApp

Lo que la gente pregunta antes de comprar.

¿Esto es una historia clínica?

No, ni la sustituye. Son diecisiete campos que escribes tú, para que quien te atienda los lea en los primeros treinta segundos. Sin historial, sin diagnósticos y sin informes.

¿Puede encontrar alguien mi ficha de salud?

No. No hay ninguna página a la que se llegue navegando: solo existe en una dirección secreta, impresa en la tarjeta que llevas, y nunca se indexa, ni está en el sitemap, ni se guarda en caché.

¿Sabéis cuándo la abre alguien?

No, a propósito. No contamos quién la abre ni cuándo — ese conteo por sí solo ya sería un registro sobre tu salud.


Lleva encima las respuestas, por si no puedes darlas.

Viene gratis con cualquier cuenta. Diez minutos para llenarla; actualízala cada vez que cambien tus medicamentos o tus contactos.

Empieza gratis

Empieza gratis